Alfredo Arias, decano del COEIB, explica la importancia de los ingenieros en las transformaciones tecnológicas de las sociedades y aborda el futuro del sector ante una sociedad cada vez más avanzada

Todos los elementos necesarios para avanzar como sociedad llevan el apellido de ingenieros

Diario de Mallorca – 23 de febrero de 2019.- No es ajeno a la sociedad la apuesta que hay a día de hoy por la tecnología. Un vehículo cada vez con menos mantenimiento es el vehículo eléctrico, que por muy sorprendente que sea, una de las mayores ventajas que tiene y que menos se habla es el gran ahorro en reparaciones y mantenimiento que tienen estos nuevos dispositivos. Llegan a ahorrar a unos 3.000 euros al año en comparación con un vehículo convencional, cambios de frenos, fluidos y muchos de los elementos mecánicos ya no son un problema en estos equipos. Pero el vehículo eléctrico no solo es un coche sino un medio de transporte.

Industria 4.0 El ingeniero industrial siempre ha estado relacionado desde la antigüedad con los elementos más funcionales y necesarios para la sociedad. Las fortalezas y castillos las diseñaban ingenieros y a día de hoy siguen manteniendo su efigie. Los acueductos y puentes fueron diseñados por ingenieros y son más de 2000 años en muchos casos los que garantizan su ciclo de vida. Los sistemas sanitarios, saneamientos, carreteras, transportes, aserraderos, molinos, norias, herramientas y todo lo necesario para ir avanzando como sociedad tiene el apellido del ingeniero.

La humanidad en referencia a ello ha tenido varios momentos que han sido catapultas para pasar al estadio siguiente. Muchas veces han sido guerras, en otras han sido revoluciones o carreras espaciales, pero todas ellas aceleraron en gran medida los avances y descubrimientos de la ingeniería.

Así lo son el velcro, el nylon, los plásticos, el papel, los envases… Actuando de esta manera se necesitaron producir de manera más eficiente con ingenios o máquinas. La potencia de estas máquinas industriales en el siglo XIX se expresaba en caballos y no es baladí que el concepto que a día de hoy sigue subsistiendo (1CV= 735 Watios), era el equivalente de la fuerza del equino ejecutada por una máquina. Es por ello que la gran revolución actual es la industria 4.0 y para ello el número de profesionales es insuficiente si queremos llevar el estado del arte de la ingeniería a niveles del resto de Europa.

Alfredo Arias Berenguer – Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de las Islas Baleares

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