{LA INGENIERÍA INDUSTRIAL, CLAVE DEL FUTURO }

Barcelona, 1975 – De padres gallegos, se siente coruñés de adopción al residir en la ciudad desde los dos años. En los tres últimos lustros trabaja en la empresa eléctrica Elinsa, y accedió al puesto de decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Galicia en 2014. Foto: Almara

DESCARGAR ENTREVISTA DE EL CORREO GALLEGO.- Alberto Martínez –  A Coruña.- 7 de noviembre de 2007

En Lugo, se celebrará los días 8 y 9 de noviembre el Congreso gallego sobre Energía, ¿qué líneas de actuación se debatirán? Es un punto de encuentro de todo el sector energético en Galicia sobre energías renovables, eficiencia y gestión energética, iluminación, también hay una mesa de pobreza energética, y otras específicas sobre vehículo eléctrico, eólica y geotérmica.

¿Quiénes acudirán? Además de los profesionales del sector, estarán investigadores y personal académico de las universidades, y será un intercambio de ideas, que se producirá en la sede del Congreso, en las dependencias de la Diputación de Lugo, colaboradora del evento.

 ¿Qué temática tratará? Se admitieron cerca de cuarenta ponencias y todas destacan por un alto nivel. En ellas están representadas las principales empresas de Galicia, universidades, centros tecnológicos y clústeres. Es un congreso muy completo con temas muy variados. Está de actualidad el tema eólico, que tenía su jornada propia anual pero este año la hacemos coincidir.

¿Cómo está la industria gallega a nivel de innovación? Siempre se necesita más. Si queremos competir en mercados más globales debemos hacerlo con productos innovadores, algo fundamental. No se puede concebir que la industria gallega compita por precio. Hay seis centros tecnológicos en Galicia homologados a nivel nacional y cualquier esfuerzo es poco. Los ingenieros industriales creemos que tenemos un papel fundamental en impulsar una innovación absolutamente necesaria.

 ¿Aprovecha Galicia el potencial de sus energías renovables? Justo ahora se cumplen 25 años de la construcción del primer proyecto de energía eólica en Estaca de Bares, que firmó el ingeniero Manuel Lara Coira. El estar tantos años a la vanguardia posibilitó que nuestra comunidad fuese de las más innovadoras, pero cuando hubo el parón de las renovables, muchas de las empresas y de los ingenieros industriales exportaron sus servicios y conocimientos. Dentro del mix energético, Galicia está por encima de la media nacional de las renovables (eólico e hidroeléctrica), pero aprovechamos  solo una parte y queda mucho desarrollo en el campo eólico.

¿Cómo ve el futuro cercano? El parón de los últimos años fue muy duro para el sector eólico. Semanas atrás la Xunta estimó que en Galicia se podrían instalar 600 megawatios que deben estar en servicio el 1 de enero de 2020 por lo que se esperan dos años de mucha actividad. Ahí el papel de los ingenieros industriales, regulado por un decreto del año 1935, es muy importante porque la historia de la energía en Galicia está muy ligada a ellos.

Imagen1

¿Hay excesiva reticencia a abandonar las energías fósiles? Al inicio de esta década, la UE estableció unos objetivos claros de eficiencia energética, y tras los acuerdos del clima de París (2015) para el horizonte 2050 se transmitió un mensaje a la sociedad. Cada vez hay una mayor concienciación ambiental, y la transición debería ser más rápida. Caminamos inexorablemente hacia un futuro con un modelo energético basado en renovables sin fósiles, pero no es sencillo por sus dos variables: el precio y la disponibilidad de la energía.

¿Los políticos escuchan a los ingenieros industriales? En general, las administraciones son siempre receptivas a recibirnos, aunque nos gustaría que nos escuchasen más, y sí que se echa de menos que hubiera más ingenieros en la política, porque ello ayudaría a concretar ideas.

¿Es necesaria una política de reindustrialización en Galicia? Nos encontramos en un escenario en el que la UE se marcó unos objetivos específicos para que la industria suponga un peso mayor en el PIB hasta alcanzar el 20 % del mismo. España tenía el 35 % en los años setenta, pero fue disminuido hasta convertirse en un país de servicios, y está hoy en torno al 15 %. La UE se dio cuenta que la crisis la soportaban mejor los países con más industria, que genera empleo de alta calidad y más estable en un sector con un componente exportador, y considera que hay que incrementar el porcentaje. Coincide en el tiempo con la revolución de la Industria 4.0, que es la digitalización con tecnologías disruptivas como la impresión en 3-D, la robótica colaborativa, bigdata… que actúan de facilitadores para que se transforme. Creo que la Xunta intenta facilitar esa transformación y en ella la innovación va a ser un componente fundamental.

¿Cómo está el sector de las pymes industriales en Galicia? Hay sectores que sufrieron más la crisis como el energético o el naval, pero está claro que en el futuro las pymes gallegas tienen que hacer una apuesta por la exportación y la innovación, de forma colaborativa entre ellas y apoyándose en los centros tecnológicos y las universidades.

Las empresas electrointensivas siguen con problemas … El precio de la energía es muy sensible para este tipo de industrias, y para su viabilidad. Es importante que tengan un precio competitivo, y un marco temporal de media o larga duración, de varios años, porque complica la toma de decisiones de inversiones o políticas estratégicas.

La de ingeniero industrial, ¿es una profesión desconocida? Más que desconocida, es tan multisectorial que no se identi- fica claramente como otras. Son muchos sectores: automoción, materiales, electricidad, organización industrial, construcción, energía… y los ciudadanos no perciben que estamos rodeados de ingeniería industrial. Es una profesión muy amplia.

¿Qué servicios y apoyos presta la institución a sus colegiados? El Colegio se creó en 1950, defiende la profesión y regula el visado profesional de los proyectos que garantiza a los ciudadanos su correcta ejecución. Ahora impulsamos el fortalecimiento de la formación técnica para ser un referente en Galicia, la organización de eventos de referencia, y ser un punto de encuentro para intercambiar conocimientos.

Ingenieros gallegos tuvieron que emigrar por la crisis y no les reconocían su título en Europa, ¿está solucionado? Sí, está arreglado a nivel nacional, y cualquier ingeniero industrial puede trabajar perfectamente en toda Europa al reconocérsele la titulación anterior.

Otro problema es el borrador de la Ley de Colegios Profesionales, ¿en qué punto se encuentra? Ahora mismo está paralizado, pero es importante reivindicar el valor que tienen los colegios profesionales por su trabajo, porque si no lo hacen la Administración debe regular la necesaria garantía de los proyectos por un ingeniero competente que tenga un seguro de responsabilidad civil.

Oriol Sarmiento Díez

Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Galicia