Interempresas.netMiguel Iriberri, Presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales
Existe una idea entre los profesionales de la ingeniería que confiere a los ingenieros industriales, la gran capacidad para cambiar el mundo y para convertirlo en un lugar mejor para todos, y, más aún, en momentos tan complicados como los actuales.La ingeniería es fundamental en el desarrollo de nuestra sociedad, y por eso desde la antigüedad ha existido. Ser ingeniero es básicamente una profesión que trata de satisfacer las necesidades de aquellos que le rodean con la trascendencia necesaria de intentar ayudar a la humanidad.

Una profesión de 170 años de historia

Los ingenieros han marcado los avances de la civilización, desde que tuvimos la necesidad de inventar herramientas como la palanca o la rueda que facilitaban la realización de trabajos mediante principios básicos de mecánica hasta que su presencia e influencia se acrecentó a partir de la Revolución Industrial, que marcó el paso de la producción manual a la mecanizada y que supuso la sustitución del trabajo humano por el de las máquinas. En torno a 1850, llegó la segunda revolución industrial, que trajo la electricidad, permitió la manufactura en grandes cantidades y vio nacer la profesión de ingeniero.

Para la tercera revolución hubo que esperar a mediados del siglo XX, con la llegada de la electrónica y la tecnología de la información y las telecomunicaciones. Y ahora, la cuarta revolución trae consigo una tendencia a la automatización total.

En las últimas décadas los profesionales de la ingeniería hemos usado nuestra visión y destreza para crear e innovar objetos que nos facilitan la vida como internet, lásers, ordenadores o robots que han significado un cambio radical en la manera que pensamos e interactuamos con el mundo.

Podemos decir que los ingenieros somos los responsables de aportar soluciones a los inconvenientes que se nos presentan y resolverlos teniendo como objetivo concreto ayudar a diseñar un mundo mejor. Y ahora, nos enfrentamos a un nuevo reto.

La polivalencia: la razón para ser los más demandados

Con el paso del tiempo la labor de los ingenieros industriales se ha ido transformando debido a que también se han ido modificando los procesos de optimización de recursos humanos, técnicos, de evaluación, análisis y, sobre todo, de producción de bienes o servicios.

Por este motivo, los ingenieros industriales que “tienen que diseñar el futuro” somos profesionales con un perfil multidisciplinar, con una gran polivalencia, capacidad analítica, visión estratégica, proactividad y adaptación al cambio.

Somos profesionales formados en creatividad y con una gran capacidad de innovar y de implementar esas innovaciones. Es decir, tenemos una formación integral que nos aporta una visión sistémica de los procesos.

Los ingenieros industriales, hoy en día, están dotados de una gran flexibilidad que les permite no solo aprender, sino reaprender continuamente y vivir en una capacidad permanente de reconvertirse.

Existe una gran demanda de estos perfiles con carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas y los ingenieros y las ingenieras industriales con la formación en Máster en cualquiera de sus especializaciones, están considerados un valor seguro para las empresas.

Debido al nivel de especialización que una ingeniería requiere, los profesionales que ejercen la profesión de Ingeniero Industrial en distintas áreas y múltiples sectores, tienen un valor añadido haciendo gala de la polivalencia de una profesión que en este 2020 que ahora termina ha cumplido 170 años de historia.

Los ingenieros pueden cambiar el mundo en uno de sus momentos más críticos

Nos hallamos en un mundo que cambia aceleradamente en todas sus dimensiones, pero particularmente en lo social, lo económico y lo tecnológico.

La revolución tecnológica que vivimos ya está modificando la forma en la que convivimos, trabajamos y nos relacionamos; una revolución marcada por la convergencia de tecnologías digitales, físicas y biológicas que anticipan un cambio en el mundo tal como lo conocemos.

La Covid-19 ha acelerado esta profunda transformación en digitalización, flexibilidad, cambios en los modelos y cadenas de producción, y en recursos humanos. Este cambio representa un reto para todos y el papel de los ingenieros es fundamental con una serie de desafíos sin precedentes.

Veremos automatizada esta cuarta revolución industrial o como venimos denominándola desde hace unos años, la industria 4.0, gracias a herramientas como la robótica, el Blockchain y el Big Data. La transformación digital está permitiendo que profesionales como los ingenieros industriales puedan maximizar sus capacidades alrededor de procesos fundamentales para el ‘core’ de cada negocio, como lo es la gestión comercial, la administración de clientes y la coordinación de procesos.

Los últimos años nos han enseñado que el planeta no es infinito por lo que debemos asegurar su futuro. Sus recursos son limitados con lo que no se podrá hacer frente al crecimiento de la población y, sin duda, nuevas fuentes de energía se van a necesitar así como un exhaustivo control de la degradación medioambiental actual.

Pero es, sin duda, la pandemia actual provocada por la Covid-19 la que nos ha dejado constancia de que la salud pública demanda una mayor efectividad de los tratamientos médicos ante la vulnerabilidad frente a las pandemias.

Estamos comprobando que la ingeniería industrial es clave en el sector sanitario para su transformación. Como explica el ingeniero industrial Juan José Pérez Blanco, director de Operaciones del Hospital que se levantó en Ifema, “el futuro pasa por la idea de hospitales más flexibles y ligeros, o un concepto más radical, como es el hospital líquido: un hospital sin edificio. La atención de los pacientes cada vez más en sus viviendas y menos en la cama o en consulta. La sensorización de domicilios, sistemas de video-consultas, instalaciones inteligentes o la atención domiciliaria implican la presencia de ingenieros industriales de varios ámbitos de competencia”.

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La transformación digital está permitiendo que profesionales como los ingenieros industriales puedan maximizar sus capacidades alrededor de procesos fundamentales para el ‘core’ de cada negocio.

La energía, también en transición

El sector energético debe enfrentarse a varios retos de futuro. Hace unos días leía lo que Blanca Losada, ingeniera industrial y vicepresidenta del Consejo Social de la Universidad Politécnica de Madrid reflexionaba sobre el momento apasionante actual de transformación: “En un futuro, el sector energético será menos intensivo en el uso de combustibles y más en tecnología y bienes de equipo, lo que sitúa a la industria como protagonista clave para desarrollar y aprovechar ese potencial”.

Ciudades inteligentes

Existen nuevos retos de conectividad no solo conectando cosas como nuestro hogar, nuestro coche, elementos de un hospital, un hotel y por supuesto objetos de la industria, sino también personas con la tecnología a través del Internet de las Cosas.

Los ingenieros industriales ya estamos trabajando en dar solución a los problemas de movilidad en las ciudades con la micromovilidad sostenible y eficiente para mejorar la circulación y la calidad del aire especialmente en los núcleos urbanos.

Y lo estamos haciendo ya diseñando y construyendo desde los cimientos las ciudades del futuro, donde los edificios son inteligentes con redes integradas para conocer por ejemplo los consumos en tiempo real y poder mejorar así la eficiencia de la red, así como contribuir al ahorro energético con contadores de lecturas telemáticas o espacios públicos seguros con vigilancia en toda la ciudad, con reconocimiento facial, detección de emergencias y desastres, prevención y seguridad ciudadana.

Los ingenieros industriales estamos ya trabajando en colaboración con la Dirección General de Tráfico en la ordenación futura de la logística y la distribución de mercancías en la llamada “última milla”. La pandemia ha provocado un auge del comercio electrónico que ha provocado a su vez un aumento considerable del reparto a domicilio que hace que las ciudades sean espacios menos “amables”-

Nuestro compañero Juan José Pérez Blanco se preguntaba hace poco si “nos estábamos dirigiendo hacia un nuevo modelo de vida”. Y coincido con él en que “esta crisis ha sido el final de la era de la globalización que hemos vivido. Las futuras restricciones en el movimiento internacional y en la socialización local, la tendencia que se venía percibiendo por parte de grandes potencias, protegiendo sus fronteras e incrementando aranceles; el Brexit, la excesiva dependencia que existe de la producción en China, la batalla por el dominio de las tecnologías de Inteligencia Artificial y 5G hace que, efectivamente, como dice Juan José, “estamos ante el comienzo de un nuevo orden mundial”.

Los ingenieros industriales nos caracterizamos por buscar soluciones para estados futuros, por ello, la ingeniería siempre ha sido vehículo de garantía para el cambio contribuyendo a mejorar la situación de las personas.

Si ahora mismo, algún ingeniero o ingeniera tiene alguna duda sobre si continuar su formación estudiando el Máster Universitario de Ingeniería Industrial, debería pensar no solo en su futuro sino en el de una sociedad que va a necesitar la profesión más polivalente para que él o ella pueda dar respuestas inmediatas.

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