La apuesta europea para la recuperación se basa en dos grandes pilares: #TransformacionDigital, y #TransicionEcologica.

21 de octubre de 2020 – CESAR FRANCO, Vicepresidente del Consejo de Ingenieros Industriales.- Ambas suman cerca del 70% de los fondos que recibirá España como parte del mecanismo de Recuperación y Resiliencia que recibirá nuestro país en los próximos años …. si presentamos los proyectos adecuados.

Por tanto, la pregunta que nos tenemos que hacer es: ¿estamos preparados como país para abordar con garantías el reto que se nos presenta? Si nos referimos al Índice de la Economía y la Sociedad Digitales (DESI #DESIeu), la respuesta debería ser Sí. Estamos situados en el puesto número 11 de la Europa de los 28 (UE + UK), con un notable segundo puesto en lo relativo a servicios públicos digitales, y un quinto en materia de conectividad. Sin embargo, la nota baja cuando nos referimos al capital humano, ese talento digital tan necesario no sólo para abordar los proyectos de transformación TIC, sino también para cambiar la cultura de innovación y los modelos de negocio a otros más digitales.

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Es por eso que, aprovechando la publicación hace unos días del Ranking IMD de Competitividad Digital, es conveniente reflexionar sobre los retos de nuestra economía para afrontar una verdadera transformación digital.

Los grandes titulares del informe son posiblemente conocidos o intuidos por todos: Estados Unidos lidera el ranking por tercer año consecutivo, seguido por Singapur y Dinamarca, que avanza un puesto con respecto a Suecia. El rendimiento sostenido de la competitividad digital estadounidense está sostenido fundamentalmente por el conocimiento (principalmente por la concentración de empleo científico y tecnológico) que tanto necesitamos, y los factores de preparación de cara al futuro, factores como la adaptabilidad o la agilidad de los negocios. Y, estos factores de competitividad, son especialmente claves en un entorno en el que la velocidad de recuperación de las economías depende en gran parte de cómo avancen en el ecosistema digital.

Si nos centramos en España, y siempre con la referencia del DESI2020, el informe nos da un baño de realidad. En un entorno tan globalizado como el actual, pasamos de un aceptable (pero mejorable) puesto 11 en Europa, al puesto 33 de las 63 economías analizadas, habiendo bajado 5 puestos desde el anterior informe. Vamos a analizar los resultados por bloques

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Conocimiento

De las tres subcategorías analizadas – Talento, Formación y educación, Concentración Científica – es en este último bloque en el que mejor nota sacamos de todo el informe dado que, aunque el gasto total en I+D se mantiene en línea con nuestra posición en el ranking (puesto 32), sí destacamos en dos aspectos: la productividad de las publicaciones en I+D, y el uso de robots en el ámbito de la formación y el I+D. Sin embargo, seguimos sin conseguir convertir ese I+D en patentes de alta tecnología, a la vez que seguimos teniendo problemas en relación a la experiencia internacional de nuestro talento, o en aspectos como la formación y la educación, principalmente en lo relacionado con la formación de los empleados por la empresa.

En este momento, me viene a la mente la frase de Henry Ford “Sólo hay algo peor que formar a tus empleados y que se vayan. No formarlos para que se queden”

Tecnología

De las tres subcategorías analizadas – Marco Regulatorio, Capital y Marco Tecnológico – el informe señala dentro de nuestras fortalezas alguno de los aspectos que también refleja DESI, como el ancho de banda y velocidad del acceso a internet, o la capitalización de nuestras empresas tecnológicas. Por el contrario, el marco legislativo para la investigación científica, la financiación del desarrollo tecnológico o el bajo porcentaje de nuestras exportaciones de alta tecnología hacen que estemos en la mitad de la tabla.

Preparación de cara al futuro

El factor más preocupante de todos los analizados en el informe es precisamente éste, puesto que de alguna forma avanza qué puede ocurrir en los próximos años con la competitividad digital de nuestro país. Y, aunque en sub factores como la Integración IT o actitudes adaptativas estamos en la mitad de la tabla (puestos 30 y 35 respectivamente) y en algunos parámetros como el gobierno electrónico no estamos excesivamente mal posicionados, hemos bajado 5 y 10 puestos respectivamente con respecto a 2019.

Sin embargo, y aun siendo malos ambos datos, aún lo es peor la agilidad empresarial que, con el puesto 48 del ranking, es el subfactor en el que peor estamos parados. ¿La culpa? Principalmente 2 variables: el escaso uso del big data y la analítica de datos (puesto 61), la falta de transferencia de conocimiento, o el miedo al fracaso de nuestros emprendedores.

La única luz en este apartado la arrojan nuestras empresas de robótica, como ocurría en el primero de los factores del informe, dando pistas de lo que podría ser uno de los pilares de la recuperación de nuestra economía, y de nuestras industrias.

Como resumen del informe, si queremos realmente aprovechar la oportunidad que se nos presenta para transformar realmente nuestra economía, debemos hacer foco en

  • Construir nuestra base de talento digital y reforzar la infraestructura de conocimiento necesaria para desarrollar y emplear la tecnología
  • Proporcionar un marco regulatorio efectivo que permita el desarrollo y la introducción de las tecnologías, así como la generación de patentes exportaciones de alto nivel tecnológico
  • Combinar la adaptabilidad individual de la nueva fuerza de trabajo – cada vez más digital – con la agilidad de los negocios y la economía.
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