Antonio Medina, presidente de la Comisión de Residuos del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Canarias Oriental,  asegura que, en una región fragmentada como Canarias, la gestión de residuos debe incluir en la ecuación, además de la reutilización y el reciclado, tecnologías de valorización energética como la carbonización hidrotermal, la pirólisis y la incineración con recuperación de energía.    

MIÉRCOLES, 26 DE OCTUBRE DE 2022 LA PROVINCIA | DIARIO DE LAS PALMAS  |  María Jesús Hernández

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 ¿Cumple el modelo actual de gestión de residuos en Canarias con las directivas europeas y la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular?
La Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular refuerza la aplicación del principio de jerarquía de residuos: prevención, preparación para la reutilización y reciclaje; y otro tipo de valorización, incluida la energética y la eliminación (en vertedero controlado). En lo que se refiere a la prevención, para el año 2030 la ley establece un objetivo de reducción del 15% con respecto a los generados en 2010. Sin embargo, los datos históricos muestran que, lejos de descender, la generación de residuos en Canarias permanece estable, descendiendo únicamente cuando lo hace el nivel de afluencia turística como ocurrió en 2020. Por tanto, los objetivos de reducción de residuos sólo pueden conseguirse, o bien modificando drásticamente los hábitos de consumos de más de dos millones de habitantes, lo cual requerirá mucho tiempo y mucha pedagogía; o limitando la afluencia turística, como ha hecho recientemente el gobierno balear, lo cual supondrá una incidencia negativa directa en la generación de empleo en el sector de la hostelería y en el PIB de Canarias. En cuanto a la reutilización y reciclaje, para el 2035, la ley establece un objetivo mínimo del 65% en peso. Sin embargo, en las condiciones actuales, y en promedio regional, el porcentaje de materiales preparados para la reutilización y reciclaje se encuentra en el 22%, incluyendo el uso de bioestabilizado como material de cobertura en vertedero controlado. Y en otros tipos de valorización, incluida la energética, en Canarias brilla por su ausencia. Esto implica que, a pesar del considerable esfuerzo realizado en los últimos años, en la actualidad entre el 75% y el 95% de los residuos recibidos en los complejos ambientales acaban en eliminación en vertedero. Este es un modelo insostenible; no sólo desde el punto de vista ambiental, sino por la escasez de espacio para habilitar nuevas zonas de vertido controlado en territorio insular, además de las dificultades administrativas para la autorización de las mismas. Como conclusión, el modelo actual de gestión de residuos en Canarias no cumple la nueva ley y se encuentra muy lejos de los objetivos de preparación para la reutilización, reciclado y valorización fijados por el artículo 26 de la misma para el periodo 2025-2035.

¿Qué actuaciones deberían acometerse a su juicio?
El principal reto al que se enfrenta el tratamiento de residuos en Canarias es el de una efectiva separación de residuos en origen combinada con la transición a un modelo de gestión que incluya tratamientos específicos de valorización energética. Esto implica, no sólo a las autoridades municipales e insulares competentes en materia de planificación y gestión de residuos, sino a toda la ciudadanía, buena parte de la cual cree que el problema de los residuos acaba en el contenedor de la basura. Creo que todos los ciudadanos deberían visitar un vertedero al menos una vez en su vida para que experimenten en primera persona la magnitud del reto al que nos enfrentamos. Una gran cantidad de materiales reciclables acaban en vertedero controlado por no haber sido separados adecuadamente en origen. Por tanto, es necesario incrementar muy significativamente la dotación de contenedores destinados a la re-cogida de envases ligeros y papel-cartón, respectivamente, de forma que estas fracciones no acaben en el contenedor negro. En términos generales, debe duplicarse la dotación actual de contenedores. Por otra parte, es absolutamente necesario implementar nuevos sistemas de recogida selectiva de biorresiduos, textiles, muebles y enseres y aceite de cocina usado.

¿Cuáles son los principales tratamientos de valorización energética que recomienda?
Entre las mejores tecnologías disponibles para valorización energética se encuentran la carbonización hidrotermal, la pirólisis y la incineración con recuperación de energía, siendo esta última la tecnología con mayor grado de desarrollo en la actualidad y sometida a unos controles ambientales muy estrictos, tanto en su autorización previa, como en el seguimiento de su operación.

Entonces, ¿considera la incineración como parte de la solución a los problemas de gestión de los residuos en el Archipiélago?
En una región ultraperiférica y fragmentada como Canarias, la incineración es una opción necesaria para todas aquellas fracciones que no hayan podido ser prepara-das para reutilización y reciclado o valorizadas energéticamente mediante otras de las mejores tecnologías disponibles. Esto ya lo han aprendido hace mucho tiempo otros territorios insulares como Mallorca y Madeira. Asimismo, los países europeos que más reciclan -Bélgica, Dinamarca, Alemania y Portugal-, son también los que más incineran con recuperación de energía. Igualmente ocurre en el caso de Suecia. El objetivo de recuperación para reutilización y reciclado no es incompatible con la implementación de tratamientos de valorización energética.

¿Cuál podría ser la solución a los vertederos ilegales de residuos inertes en Canarias, que están siendo objeto de seguimiento por parte de la Comisión Europea?
En Canarias existe un considerable potencial de reutilización de residuos de construcción y demo-lición depositados en 47 vertederos ilegales, lo cual requiere de la ejecución de las obras necesarias de clausura y restauración paisajística con aprovechamiento parcial del material existente. En este sentido, es necesaria la iniciativa del Gobierno de Canarias y la coordinación interadministrativa, de manera que dichos materiales puedan ser reutilizados en obras portuarias, viarias, etc. Como ejemplo, cabe citar el precedente de la restauración del vertedero de Barranco de Butihondo, en Fuerteventura, a partir del cual se obtuvo una gran cantidad de material de excelente calidad para la ejecución de la autovía en el tramo Costa Calma y Pecenescal.

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