Es Diario.- 3 de junio de 2018 – El presidente del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales valenciano habla de los problemas de los polígonos o de la falta de planificación del transporte urbano

Formación multidisciplinar y trabajo polifacético. Esa característica de su preparación y esa versatilidad de su labor convierten al colectivo de ingenieros industriales en referente en una sociedad cambiante, donde las habilidades requeridas para desarrollar un empleo mutan con rapidez. El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunidad Valenciana constituye el interlocutor de estos profesionales. Salvador Puigdengolas dirige la institución, que agrupa a 3.534 ingenieros, desde que el pasado mes de enero fue elegido decano.
Funcionario de carrera de la Generalitat Valenciana, Puigdengolas ejemplifica ese carácter versátil con su propia experiencia profesional tanto en la gestión pública como privada, desarrollada en campos como ingeniería y mantenimiento industrial, gestión de calidad en procesos industriales, economía y gestión de la salud, gestión de equipos de trabajo y de obras de construcción o prevención de riesgos laborales.

-¿Cuál es el perfil de ingeniero industrial colegiado en la Comunidad Valenciana?
Se trata de un profesional asalariado, que trabaja por cuenta ajena en el sector industrial, con rango de mando intermedio o directivo.
-Desde el Colegio reivindican la capacidad de los ingenieros de desarrollar su labor en múltiples sectores, ¿qué les habilita para ello?
Nuestra formación es multidisciplinar. Durante la titulación estudiamos asignaturas muy diversas, que van desde el cálculo de instalaciones eléctricas hasta organización o gestión y medio ambiente. Somos profesionales generalistas, lo que nos proporciona esa capacidad para trabajar en múltiples ámbitos.

-¿Y por qué cuando se piensa en un ingeniero industrial no se le vincula con la organización de una empresa precisamente?
Nadie nos asocia con esa versatilidad. Por este motivo el día 6 de julio, coincidiendo con los premios Luis Melero y Mas que entregamos ese día, iniciaremos una campaña para posicionar a los ingenieros en la sociedad. Preguntas en la calle qué hace un ingeniero industrial y normalmente no suelen saben que diseñamos coches, trenes, zapatos o camisas, o que nos ocupamos de logística y transporte. O que trabajamos en sectores energéticos, redes de saneamiento o mantenimiento de infraestructuras de una ciudad. También en ciberseguridad. Nuestra profesión tiene 168 años de historia.
-¿No abordan áreas de otras profesiones?
Antes Informática y Telecomunicaciones eran propias de Ingeniería Industrial. Otra de las ocupaciones de los ingenieros la constituye la consultoría de empresas, fiscal y digital. El decano del colegio de Burgos, por ejemplo, es inspector de Hacienda. Somos muy bien valorados en finanzas, en gestión de datos. Trabajamos siempre sobre seguro.
-Y dentro de su colectivo, a nivel nacional, ¿qué valoración tienen los ingenieros industriales valencianos?
La Escuela de Ingenieros de la Universidad Politécnica de Valencia es de las mejores del mundo. Los profesionales que salen de sus aulas están muy demandados y reconocidos. El problema a veces consiste en que lanzamos mucha información pero comunicamos poco. Cuando nos conocen, nos valoran. Por ejemplo, los ingenieros fuimos los primeros en ver la necesidad de un corredor mediterráneo, y ahora toda la sociedad comparte ese sentir.

-Como avezados observadores de la Comunidad Valenciana, ¿qué ventajas destacaría de la autonomía?
Supone una puerta de entrada a Europa. El puerto de Valencia, el de Gandia o el de Sagunto pueden desarrollarse más a este respecto. También los de Castellón y Alicante. No son competidores. Se trata de que cada puerto sea fuerte en un campo para, conjuntamente, constituir la entrada de toda la mercancía que llega a Europa y que, desde aquí, llegue hasta el Atlántico.
-¿Y qué prioridades para mejorar identifica?
Nos fallan las telecomunicaciones. Tenemos unos polígonos que necesitan mejores infraestructuras para proporcionar más servicio a industrias y trabajadores. Si quieres atraer más empresas has de dar el mejor servicio. Hasta ahora los polígonos han sido tratados como hijos apestados, a los que sus correspondientes localidades daban la espalda. La mayoría de sus trabajadores no residen en el municipio en el que está el polígono y, por ese motivo, no se produce en gran medida la inversión necesaria.

-¿Qué carencia resaltaría de las que alude en los polígonos?
La mayoría de accidentes se produce en entradas y salidas de polígonos porque los accesos no se hallan en las condiciones adecuadas. Si no existe una buena red viaria y unos accesos apropiados, la imagen de los polígonos se deteriora. La mayoría se encuentra en situación lamentable. Se ha avanzado, aunque hace falta seguir mejorando. Un ejemplo a seguir es el de Elche y el impulso que le dio Diego Macià durante su alcaldía.
-Antes comentaba que también son expertos en saneamientos de las ciudades, vamos a saltar de polígonos a urbes. ¿Qué opina de la situación de Valencia?
Falta mejorar en paneles de ahorro energético o fomentar la intermodalidad en el transporte para que convivan el privado y el público. Ahora existen a ese respecto demasiadas limitaciones en muchas ciudades de la Comunidad Valenciana, como Valencia, donde se ha apostado por un tipo de transporte sin ver cómo se conjuga con los demás. Mucha gente necesita utilizar cada día el transporte privado. O, si apuestas por el público, dótalo del servicio adecuado.

¿Les consulta el Ayuntamiento de Valencia como técnicos en la materia que son?
No. A nadie se le pasaría por la cabeza hablar con los trabajadores saltándose a los sindicatos o con empresas sin consultar a la patronal. En nuestro caso, señala que han hablado con técnicos pero no lo han hecho con su interlocutor como colectivo, con el Colegio de Ingenieros Industriales. Se van a la universidad y no buscan a los profesionales en activo.

-¿Ni para hablar de transporte?
El Ayuntamiento de Valencia, poco o más bien nada. En lo que respecta a movilidad no han hablado con nosotros. Y desde la Conselleria de Transporte y Vivienda, apenas. En cambio, en Seguridad Industrial sí que cuentan con nuestra opinión.
-Suelen decir que su sector apenas tiene desempleo, ¿se exagera o se trata de una realidad?
Tenemos un 6% de paro. Crece la demanda de profesionales, que supera la oferta. Ahora un ingeniero industrial tiene la capacidad de poder elegir dónde trabajar. Hemos sufrido una época en la que no, pero a ahora vuelve a poder escoger. No obstante, la gente joven prefiere marcharse fuera porque aquí el trabajo tiene poca remuneración. El nuestro es un sector muy cualificado y poco remunerado en consonancia con esa cualificación.

-En una profesión de carácter internacional como la suya, ¿qué percepción tienen compañeros suyos de otros países de la Comunidad Valenciana?
Piensan que se está trabajando mucho y bien. Nosotros, en los premios Luis Merelo y Mas, resaltamos la profesionalidad y los valores de la Comunidad Valenciana, que son muchos. Tenemos grandes premiados, como IstobalFordIberdrolaDulcesol… Estamos cambiando la percepción anteriormente negativa y ahora somos admirados y envidiados. La Comunidad Valenciana es un paraíso para muchos, como la Florida de USA. La gente de otros países quiere venir a vivir aquí y hay que aprovecharlo. Y hemos de conseguir que no solamente nos tengan envidia, sino que las grandes empresas se instalen aquí.