Objetivo 2030: una industria andaluza sostenible como motor de progreso

Informaria Digital – 17 de enero de 2019.- El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Andalucía Occidental (COIIAOC), que ya se adhirió al Pacto por la Industria en Andalucía en el marco de la Estrategia Industrial de Andalucía 2020, tiene un fuerte...
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50% Black Friday en formación ONLINE

Desde el Consejo nos sumamos al Black Friday Engineer  y por ello de 00:00 a 23:59 h. del 23 de noviembre de 2018 podrás disfrutar del descuento del 50% en todos nuestros cursos. ¡No te lo pienses y anímate! 21/01/2019 – 22/02/2019. Instalaciones de protección contra...
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“No hay opción a la digitalización, porque mañana será tarde”

Fernando Valdés, subsecretario de Industria, Comercio y Turismo, protagoniza el 26º Almuerzo de la Ingeniería Industrial de la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid, AIIM. Madrid, 7 de noviembre de 2018. Francisco Cal, presidente de AIIM; César Franco,...
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Motostudent – Premio Consejo de Ingenieros Industriales en MS1 al Mejor Diseño, categoría Electric

Moto Engineering Foundation y TechnoPark MotorLand promueven la competencia internacional MotoStudent, un desafío entre los equipos de estudiantes universitarios en todo el mundo. La presente edición de MotoStudent, que celebra su décimo aniversario, cuenta con 74...
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Procedimiento de reconocimiento de los ingenieros industriales españoles en Portugal

Procedimiento de reconocimiento de los ingenieros industriales españoles en Portugal

 

Desde el día 1 de marzo de 2017, ya está operativo el procedimiento de reconocimiento mutuo entre los ingenieros industriales españoles pertenecientes al CGCOII y los portugueses pertenecientes a la Orden Dos Engenheiros.

El objetivo de dicho acuerdo es agilizar y garantizar el proceso de reconocimiento de los títulos profesionales de Ingenieros Industriales inscritos en el CGCOII y de los Ingenieros inscritos en la Ordem dos Engenheiros, de manera que puedan ejercer la profesión en los respectivos páises.

Para ejercer la profesión de ingeniero en Portugal en las ramas de Mecánica, Electrotécnica y Química y biológica, es necesario pertenecer a la OE, la cuál ha asumido el compromiso formal de admitir como miembros y otorgar el título de Ingeniero, en una de las especialidades antes señaladas, a los solicitantes que sean miembros de pleno derecho del CGCOII. Igualmente los ingenieros portugueses verán agilizado el procedimiento de reconocimiento de su título en España.


 

PROTOCOLO 26 de noviembre de 2017

PROTOCOLO ADICIONAL 26 de enero de 2017

FORMULARIO DE SOLICITUD PARA ESPAÑOLES

FORMULARIO DE SOLICITUD PARA PORTUGUESES


 


“La fuga de talento no tiene arreglo”, por José Esteban Fernández Rico

La Nueva España- 13 de enero de 2019 – Esteban Fernández Rico ha sido reelegido esta semana como decano del Colegio de Ingenieros Industriales de Asturias, una asociación que sirve de paraguas para 2.200 profesionales, y que acaba de renovar buena parte de su junta de gobierno. Será su segundo y último mandato. Es también catedrático de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Oviedo, donde fue vicerrector de Calidad e Innovación en el equipo de Juan Vázquez. Y es otra de las voces que reclaman que la transición energética se haga de una forma más pausada y calmada, y acompañada de un plan riguroso. Junto a Fernández Rico también fueron elegidos Nuria Jove como secretaria del Colegio y Leopoldo Espolita como tesorero. El decano pone el acento en que en la nueva junta se incorporan tres mujeres .

-¿Qué retos se plantea en este nuevo mandato? –Tenemos una serie de retos que son prácticamente obligados por los grandes cambios que se están produciendo de forma tan acelerada y, en ese sentido, tenemos un plan estratégico que ya está en un borrador avanzado y que ahora vamos a precisar en detalle para tenerlo como un marco de referencia en todas las actuaciones del Colegio .

-¿Y en qué consistirá? –Se contemplan una serie de ejes como la prestación de servicios de la manera más moderna y digitalizada posible para nuestros 2.200 colegiados. Tenemos todo un conjunto de actividades para la defensa de la profesión y la actualización del desempeño profesional porque hoy en día la transformación digital exige que los profesionales dominemos las tecnologías relacionadas con la industria 4.0. El año pasado fuimos elegidos por el Ministerio de Economía, a través de “red.es”, para ser la oficina de orientación a la industria 4.0 en Asturias. Precisamente, ahora estamos elaborando el plan de detalle para poder iniciar las actuaciones para buscar el incremento de productividad de nuestras empresas, especialmente de las pymes. No vamos a estar parados, tenemos mucho trabajo por delante, y apasionante .

-¿Cómo está el sector? –Ésta es una profesión es muy versátil. Llevamos 175 años de desarrollo históricamente hablando. Es una profesión generalista y multidisciplinar y esas dos propiedades hacen que seamos muy versátiles para adap- tarnos a la revolución tecnológica que se va produciendo en cada momento y para ser, incluso, líderes de esa revolución tecnológica. Estamos desempeñando nuestra labor en campos que la gente ni se plantea. Hay, por ejemplo, ingenieros industriales en los hospitales, probablemente en labores de mantenimiento. También en entidades bancarias o en bufetes de abogados porque muchas veces los servicios técnicos exigen nuestros peritajes. Desde ese punto de vista estamos bien posicionados, lo que no excluye que en cada momento estemos formándonos y tratando de asumir los nuevos cambios legislativos que se producen. Hay que tener en cuenta que nos inciden dos cuestiones fundamentales sobre nuestra labor. Una es la directiva europea de servicios, que liberaliza prácticamente los servicios y que dice que cualquier técnico competente puede desempeñar cualquier actividad. Eso nos obliga a ser muy competitivos, asumir los retos de la competencia del mercado y a estar en la vanguardia en el sentido más profesional del término. Otro cambio, es el relativo al plan de Bolonia que transformó el modelo de titulaciones. Nosotros, tradicionalmente, éramos ingenieros industriales, pero ahora somos máster en Ingeniería Industrial .

-¿Hay buena salida laboral en su sector? –Nosotros desde hace muchos años tenemos un conjunto de becas para los recién incorporados al Colegio y llevamos un tiempo sin dar ninguna de esas ayudas. Eso quiere decir que se están colocando de manera directa los profesionales, pero eso no quiere decir que sea una colocación en un inicio remunerada. Ahí hay mucho qué hacer porque el mercado laboral tiene un transitorio de arranque de un año o un año y medio donde la figura de las prácticas o los becarios son las que priman durante ese tiempo en las empresas, y, aunque estamos incidiendo siempre que son profesionales de primer nivel y que deben de tener una retribución acorde con ese título, cuesta trabajo romper esa dinámica. Superado el tiempo en el que son becarios, sus retribuciones ya empiezan a estar más acordes con los tiempos. Luego se está dando una circunstancia y es que tenemos ya muchos colegiados en el extranjero. Tenemos una red de profesionales en 25 países y las retribuciones de estas personas son totalmente diferentes, mucho más altas .

-¿Cómo están las empresas en la carrera de la digitalización? –Están como la media nacional y en determinados sectores por delante y en otros por detrás. Ése el diagnóstico. En el caso de las pequeñas y medianas empresas aún queda mucho recorrido para ir entrando en las distintas tecnologías que se aplican en la industria 4.0, en el mundo de la globalización y en la digitalización. Eso es lo que buscará nuestra oficina de transformación digital. No es un proceso sencillo porque el día a día de las organizaciones empresariales y, particularmente, de las pymes hace que den prioridad a salir adelante y a su negocio, pero los otros temas también son importantes porque de lo contrario vas a perder competitividad. Y ésa es una asignatura pendiente. El retardo en entrar en esa dinámica nos perjudica. Por ejemplo, en el País Vasco hace ya un tiempo que sacaron un programa de innovación y de estímulo de la digitalización y de la industria 4.0 que entiendo que fue muy agresivo, dicho en el sentido positivo de la palabra, para estimular su tejido empresarial sabiendo que si no se entra en ese tren se perderá competitividad .

-¿Cómo puede afectar a la industria asturiana el proceso de transición energética que el Gobierno plantea? –Nosotros lo vemos como algo que hay que abordar, pero con mucha prudencia y con un tiempo razonable. Yo, personalmente, suelo poner el ejemplo de que no se puede hacer la transición energética dándole a un interruptor, como si apagaras la luz. Echamos de menos un plan riguroso y fundamentado en el sentido técnico, es decir, elaborado por expertos, que marque los plazos, los tiempos y las actuaciones para que todos los agentes, las empresas, la sociedad vayan entrando en ese plan de forma progresiva. Lo contrario es generar incertidumbre, tensión, y modificar de manera aleatoria toda la coyuntura de los precios y, todo eso, nos hace ser muy poco competitivos .

-¿Qué efectos puede tener sobre la industria? –También se echa de menos un plan de reindustrialización. Es algo sobre lo que se viene hablando ya un tiempo, pero está sin cerrar y es imprescindible porque el tejido empresarial es el que genera riqueza y el que genera puestos de trabajo estables y consolidados y, en definitiva, es lo que mantiene a una sociedad en los puestos más relevantes .

-Las minas acaban de echar el cierre, ¿puede tener eso algún efecto sobre la economía asturiana o ya estaba descontado su cese de actividad? –Nos afecta en cierta medida porque perdemos tejido empresarial, sabiendo que las minas tienen un ciclo y no van a durar eternamente y que estamos llegando a ese final del ciclo. Lo que pasa es que eso requiere una gestión muy precisa porque estamos hablando de territorios que al perder esa riqueza van a tener un estatus de futuro que les va a hacer que no estén en primera línea y esa transformación no es nada sencilla. Todo lo que sea perder riqueza empresarial cuesta muchísimo volver a revitalizarlo. Esas cosas no se hacen de la noche a la mañana .

-También están sobre la mesa los anuncios de cierre de las centrales térmicas .-Está todo dentro de un mismo paquete. Hay que entender que la transformación tiene que ir produciéndose. Y no se puede hacer de la noche a la mañana. Por eso el análisis tiene que ser en profundidad y con todas las piezas puestas sobre la mesa y con un traslado hacia la sociedad muy honesto y honrado y con mucha prudencia. Se pueden tergiversar mucho los puntos de vista y los enfoques y se puede pensar que tenemos una riqueza energética que nos permite abaratar mucho los costes de la luz y no es así realmente. Somos un país dependiente y eso condiciona mucho todo nuestro desarrollo .

-Y esos precios repercuten fuertemente sobre las empresas .-Como la subasta energética está sin resolver y Asturias tiene un conjunto de empresas en primera línea de un tamaño muy relevante y energéticamente dependientes eso es una espada de Damocles. De alguna manera es un problema que está oscilando. Puede haber momentos en los que la situación se tensiona y es muy difícil de gestionar. Debería de tenerse una visión sobre la competitividad, porque una planta no puede estar sujeta a esos vaivenes, deberíamos de tener un estatus de costes dentro de un periodo razonable y eso requiere un planteamiento amplio que, probablemente, exceda a las políticas energéticas nacionales. Pueden tener interés determinados pactos con Francia o Portugal para la transmisión de la energía eléctrica .

-¿Están las energías renovables listas para tomar el relevo? –Falta armar un plan energético nacional que contemple todas las soluciones posibles y saber qué papel va a jugar cada tipo de energía. Hace años se permitió poner plantas de cogeneración en las industrias y están dando un buen rendimiento. Se está pensando si se puede llevar al ámbito privado para viviendas unifamiliares o colectivas determinadas soluciones energéticas. Pero son cuestiones que no acaban de concretarse. Nosotros eso lo estamos viendo con preocupación. Como país tomamos una decisión hace años sobre las energías nucleares un poco a contracorriente, lo que ocurre es que otros países plantearon soluciones diferentes y ahí están. Ahora, tienen un planteamiento de ir cerrándolas en un determinado plazo, pero no de la noche a la mañana. Y todo eso repercute en nuestro día a día energético y por eso no podemos extrañarnos de que la luz suba. Las piezas se mueven un poco y repercuten sobre los consumidores y en las empresas .

-Pese a todo, ¿sigue siendo competitivo el tejido industrial asturiano? –Hablando en general quizás haya que decir que sí, pero cuando se entra en los detalles la respuesta de los sectores, algunos pueden estar en condiciones óptimas y otros no. Desde el Colegio tenemos la idea de que los estudiantes que tienen estancias en empresas puedan hacer una labor de investigación para saber dónde están esas compañías, saber sus cuellos de botella, dónde están sus fortalezas y debilidades del proceso productivo, y darles soluciones que vayan ligadas con la digitalización y la industria 4.0. Somos la profesión que más vinculada está con este cambio tecnológico. Esto es algo que podría hacerse sin demasiados costes para las empresas y ayudaría a aflorar sus problemas .

-¿Cuáles son las industrias más competitivas de la región? –La mayoría de las vinculadas con los parques tecnológicos y las nuevas tecnologías. Luego, hay muchas empresas del sector metalmecánico que están haciendo trabajos muy importantes y participando en proyectos internacionales, y tenemos ingenierías de primerísimo nivel donde prácticamente el 90% de la facturación viene del exterior. Asturias tiene un conocimiento relevante que debemos de preservar .

-Lo que parece que no funcionan son los planes para que el talento retorne a Asturias .-Eso es un problema. Este tema lo sigo de primera mano y estoy muy sensibilizado con él y soy pesimista. Es algo que no tiene arreglo. Al ser catedrático veo los diferentes intereses de los grupos de estudiantes y cuál es su mentalidad y vengo observando desde hace años que hay estudiantes a los que el ámbito local se les queda pequeño. Esa cultura está arraigándose y hace que muchas personas estén pensando durante la carrera mucho más allá, se van al extranjero con mucha facilidad y no piensan en volver. El retorno es muy complicado porque allí ya tienen unos salarios muy elevados.

José Esteban Fernández Rico, Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales del Principado de Asturias

Realismo informado o realismo mágico, por Salvador Puigdengolas

Capital Radio – 8 de enero de 2019.- El 4 de enero vine a redactar un artículo titulado “Realismo Informado” que, parece ser por las fechas, fue publicado como “Realismo mágico”. Artículo en el que venían a indicarse unos datos económicos que pretendían hacernos recapacitar sobre la definición de políticas económicas que refuercen la competitividad empresarial y aquellas inversiones productivas y de fomento de un empleo estable y de calidad, frente a políticas de incremento de gasto público y coste para las empresas y los hogares.

Más allá del movimiento literario y pictórico de mediados del siglo XX, llamado “Realismo mágico”, que venía a definir su preocupación e interés de mostrar lo irreal o extraño como algo cotidiano y común, con la finalidad de expresar una actitud frente a la realidad, no encontramos con un año 2019 de incertidumbre, tanto en lo político, con una actual falta de aprobación de los Presupuestos Generales del Estado y un año de periodo electoral o electorales, según transcurra, como en lo económico, en donde los analistas empiezan a hacernos vislumbrar su preocupación frente a datos e indicadores económicos que, ante todo, generan dudas en los inversores y en los mercados.

Y más allá de toda pretensión del artículo de expresar los indicadores como algo fantástico e irreal, sólo hace falta remitirse a la actual tendencia de la deuda privada y la pública desde el 2007 hasta la actualidad, principios del 2019, para observar y ser conscientes en qué situación nos encontramos y hacia donde nos podemos ver abocados.

Si nos fijamos en el indicador de la deuda pública, desde el 2007 al tercer trimestre del 2018, esta ha crecido un 62,70%, del 35,60% al 98,30% del PIB. Dato que hay que contemporizarlo con el crecimiento del PIB que, en el periodo 2007 al 2017, se incrementó en un 7,33%.

Frente al comportamiento de la deuda pública se encuentra el de la deuda de las empresas que, gracias a la actual situación de tipos de interés, cayó de los 1.296.105,2 M€ del 2008 a los 894.130,6 M€ en el 2017, es decir, una reducción del 38,7% en dicho periodo. Comportamiento similar al de la deuda de los hogares, que se redujo, en el periodo 2008 al 2017, en 203.770,6 M€, es decir, un 22,9%. En conclusión, el comportamiento de la deuda privada, al contrario que la pública, ha pasado, en ese periodo, de un 199% a un 137,3%, contabilizando la de los hogares y la de las empresas, ubicándose cerca del 133% que nos fue impuesto por la Comisión Europea.

Recorte de deuda que depende, para seguir produciéndose y entre otros factores, de la capacidad de crecimiento económico previsto y de la contención de los costes, tanto públicos como empresariales.

Con relación al primero, el crecimiento económico, se vislumbra en la actualidad un cambio de tendencia con un menor crecimiento esperado para el 2019, del 2,3%, frente a una media, del 2015 al 2017, del 3,23%. Hecho que ya viene manifestándose puesto que, en términos de PIB en variación interanual, en el 2018, el crecimiento fue del 2,57% de media, habiéndose contabilizado un descenso del 0,67% en relación a la media del periodo comprendido entre el 2015 del 2017.

Con relación a los gastos, para explicar la situación podemos remitirnos, entre otros, a los datos demográficos y sociales para vislumbrar una necesidad de incremento del gasto público. Como ejemplo, el coste de las pensiones, en donde la sostenibilidad del actual modelo depende, no sólo de la variable demográfica, es decir, de la ratio cotizantes/jubilados, que se ha situado en el 2,28 en el 2018, y cuyo coste ha pasado de los 7.918,05M€, de enero del 2014 en donde se contabilizaban 9,14 millones de pensiones y una pensión media de 864,92€, a 9.287,27M€ en noviembre del 2018, donde se contabilizaron 9,67 millones de pensiones y una pensión media de 959,91€. Sino, consecuentemente a los ingresos provenientes de las cotizaciones laborales en donde, habiendo vuelto el número de cotizantes a ratios del 2007, 19.024.165 afiliados, también es cierto que el número de contratos fijos es mucho menor que en el 2007.

Costes que, además, deben tenerse en cuenta no sólo con relación al nivel de jóvenes, entre 16 y 29 años, que no se han incorporado al mercado laboral y que ni estudian ni trabajan, contabilizándose en algo más de un millón, sino, conjuntamente, con el gasto social que hemos de afrontar por el reto, que ya es presente, del envejecimiento poblacional, puesto que, en los próximos años, la población mayor de 65 años aumentará un 66,5%, con lo que duplicará su peso relativo sobre el total de la población, pasando del 17,7% actual al 33,4%, pudiendo ser una consecuencia directa un aumento del coste sanitario.

Pero no sólo el gasto se va incrementar en el sector público, las empresas se enfrentan, entre otras, a tres variables de incremento de costes motivadas porcostes energéticos, puesto que el precio medio anual de la electricidad del 2018 se situó en 58,2 €/MWh, un 12% más que un año antes y un 28% superior al de países como Alemania; posible incremento de costes de financiación, con posible subida de tipos de interés en el 2019 por parte del BCE; y un aumento del coste laboral, puesto que se ha fijado no sólo aumento salarial previsto del 2% fijo más 1% variable en el sector privado sino, debido a políticas públicas, a un incremento del 22,3% del SMI respecto al pasado año 2018. Costes que perjudican directamente la competitividad de las empresas, la capacidad de inversión y de adecuación a un mercado digital, así como a su capacidad de contratación.

A nivel familiar, nos veremos abocados, independientemente al aumento de salarios, a una previsible pérdida de renta disponible debido a la subida del IPC; de los tipos de interés, que afectará directamente a las hipotecas variables referenciadas al Euribor; al aumento previsto de precios de los carburantes, al igualarse el impuesto especial de hidrocarburos; a la subida de tarifas de taxis y de precios de billetes de media distancia; a la posible subida de impuesto en las primas de seguros del 6 al 9%,… pudiendo tener, todas estas variables, una repercusión inmediata sobre el consumo.

Hechos o datos que, más allá de las pretensiones del movimiento literario y pictórico de mediados del siglo XX, pretenden exponerse para mostrar lo real y actual sin pretender que se convierta en algo cotidiano y común frente a la situación que podemos empezar a vivir a partir de este 2019, con datos que siguen el curso lógico del tiempo y sin ruptura de planos temporales ni la utilización de tiempos invertidos.

Salvador Puigdengolas, Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunitat Valenciana

Realismo informado, por Salvador Puigdengolas

Levante EMV – 3 de enero de 2019.– Una nochevieja de hace 10 años, un buen amigo, Raúl Q., brindó por el 2010, en vez del 2009, deseando que ese año pasase rápido al encontrarnos en un periodo que, empezado en el 2007 y durante todo el 2008, fue enunciado como de «desaceleración económica» y que, menos de un año después, en ese mismo enero del 2009 y en el programa «Tengo una pregunta para Usted», se le llamó por su nombre: «crisis económica».

Actuales indicadores, tanto macro como micro, me llevaron, en Nochebuena, a efectuar un comentario similar, felicitando por whatsApp el año 2020 y deseando que el 2019 pase lo más rápido posible.

Y así sea, puesto que se nos presenta este 2019 como un año de incertidumbre, tanto en lo político, con elecciones locales, autonómicas y europeas (y quién sabe si nacionales), como en lo económico, que nos pueden impedir percibir las señales que pueden empezar a afectar no solo a nuestra economía sino, consecuentemente, a los ciudadanos.

Y para muestra, el aplanamiento de la curva de tipos de interés que, cuando los diferenciales a 10-2 años, a 10 años-3 meses y 6 trimestres-3 meses, caen por debajo de cero, viene a vislumbrar una crisis económica, con un decalaje de 12 a 24 meses. Así ha sucedido en últimas ocho crisis de los EEUU, y lo mismo ocurrió en el 2007, aunque no se reconoció como tal hasta 2009.

En este 2019 no sólo este indicador nos ha de llevar a encender las luces largas, puesto que estos tiempos de políticas expansivas en gasto y costes no son buenas compañeras de viaje y más cuando:

  • A pesar de un crecimiento del PIB en variación interanual y en el 2018, del 2,57% de media, se vislumbra una reducción de este, habiéndose contabilizado un descenso del 0,67% en relación a la media del periodo comprendido entre el 2015 del 2017. Hecho contrastado con una ralentización del turismo, que como motor económico en el periodo del 2007 al 2018, representa, aproximadamente, el 15% del PIB.
    Fase de crecimiento de deuda pública que, tal como vino ocurriendo en plena crisis, con un crecimiento de 64,8 puntos del 2007 al 2014, ha ido en aumento en este último periodo del 2018, hasta alcanzar 42.327 millones de euros más que en el mismo periodo comparado, es decir, el 98,3% del PIB.
  • Eliminación del QE del BCE que nos avoca, presumiblemente para el verano del 2019, a un inevitable aumento del tipo de interés y el aumento progresivo de la carga de la deuda sobre el déficit. Situación que provocará, entre otros, el aumento del precio de las hipotecas variables referenciadas al Euribor.
  • Menor crecimiento económico previsto para el 2019, del 2,3%, frente a una media, del 2015 al 2017, del 3,23%
  • Políticas exógenas de subida de aranceles a la exportación, como la ocurrida en los EEUU, que perjudican productos nacionales, unido a incertidumbres políticas tanto en EEUU, con cierre parcial del Gobierno Federal, como en las grandes economías europeas, como Gran Bretaña con el Brexit, o el malestar social en Francia, todo ello unido a políticas populistas nacionalistas en países de la UE como Polonia, Hungría, Grecia o Italia.
  • Amenaza de guerra comercial entre grandes potencias, como China y EEUU.
  • Volatilidad en la evolución de la cotización de las materias primas y en particular del crudo, que ha llevado a unos vaivenes del petróleo y una expectativa de disminución de la demanda en vista de una desaceleración global, tal como prevé la Agencia Internacional de Energía.

Ingredientes todos estos, y en clave doméstica, asociados a incrementos de costes empresariales, tanto laborales, puesto que se ha fijado un incremento del 22,3% del SMI respecto al pasado año 2018 así como aumento salarial previsto del 2% fijo más 1% variable en el sector privado; como energéticos, puesto que el precio medio anual de la electricidad del 2018 se situó en 58,2 €/MWh, un 12% más que un año antes y un 28% superior al de países como Alemania.

Hechos que lastran la competitividad de nuestras empresas y minoran la posibilidad de creación de empleo, no sólo en el sector industrial, sino, consecuentemente, y dada la terciarización de nuestra economía, en un exponente como es el sector servicios, que representa un peso del 66,44% del PIB y ocupa a. aproximadamente, el 75,17% de los trabajadores (según datos D.G. de Industria y de la PYME). Sector servicios donde, además, se agrupan el 74,70% de las empresas de nuestro país y, en el que el 95% de las empresas tiene menos de 10 ocupados, siendo un exponente de la realidad en cuanto a unidades productivas de nuestro país, en donde el 95,58% de las unidades se corresponden con autónomos y empresas de menos de 9 trabajadores.

Pero no solo esos indicadores, el inicio de pérdida de empresas industriales y de trabajadores en este sector tractor, la previsible subida de tipos de interés, la elevada tasa de desempleo situada alrededor del 15%, el aumento previsto de precios de los carburantes al igualarse el impuesto especial de hidrocarburos, la subida de tarifas de taxis y de precios de billetes de media distancia, subida de impuesto en las primas de seguros del 6 al 9%, el incremento del IBI, el aumento del IPC, etc., producen que, a pesar del incremento salarial para el 2019, pueda llegar a ser una consecuencia el descenso de la renta disponible de las familias y su repercusión inmediata sobre el consumo.

Frente a la incertidumbre que se nos avecina, debemos ser realistas y no perder el objetivo de acometer los retos pendientes, que pasan por reformas estructurales que apuesten por la industrialización, la I+D+i, la transformación digital y una formación universitaria y profesional enfocada al mercado de empleo.

Para ello es más que necesario apostar por un sector de valor añadido como el de la Industria que, con su ejemplo, nos muestra la senda para disponer de una economía competitiva, basada en el conocimiento, la investigación y la digitalización, siendo motor de crecimiento y generadora de empleo estable y de calidad. Como ejemplo, un sector como el azulejero de Castellón, que, con aproximadamente 16.000 trabajadores sitúa su salario medio bruto en 37.500 euros, con un aumento salarial del 2,5% para cada uno de los tres años de vigencia del Convenio.

Todo ello sin dejar de reclamar la necesidad de políticas de incentivación de inversiones productivas y creación de planes de estímulo basados en el fomento de creación de empleo, principalmente entre los jóvenes, los mayores de 50 y entre los parados de larga duración, que permitan su inclusión en el mercado laboral y una repercusión directa tanto en la reducción de cargas en los presupuestos generales del estado, como en el incremento de ingresos de la Tesorería General de la Seguridad Social.

En ello, con realismo informado, nos va que podamos afrentar la que se nos avecina, con una mayor fortaleza empresarial, aunque con menor posibilidad de endeudamiento público.

Salvador Puigdengolas, Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunidad Valenciana

Andalucía necesita una Consejería de Industria, por Aurelio Azaña

ABC – 30 de diciembre de 2019.- Hubo una época en la que Andalucía era una potencia industrial, dentro del retraso industrial que teníamos en España frente al verdadero protagonista de la revolución industrial que era Inglaterra. Había personas emprendedoras que arriesgaban su dinero en generar industria. Había también empresas extranjeras que venían a invertir en esta tierra llena de oportunidades, de gente maravillosa, muy trabajadora y volcada en su trabajo.

Fruto de esta época de esplendor se construyeron los primeros altos hornos de España (Sevilla y Málaga), el segundo ferrocarril de España (Cádiz), la primera fábrica de ensamblaje de automóviles Ford T de España (Cádiz) y tantos otros proyectos pioneros que apuntaban a Andalucía como una verdadera potencia industrial.

Luego, todo cayó. El latifundismo, el acomodamiento, la cultura del subsidio, la crisis de valores como el esfuerzo o la asunción de riesgos, y más recientemente, los mensajes de algunos responsables públicos de que la mejor política industrial es la que no existe, nos ha llevado a una situación en la que nuestro PIB industrial es uno de los más bajos de España, y Andalucía una de las regiones de Europa con menor producto interior bruto industrial. No hay que buscar culpables. Todos tenemos algo de responsabilidad en esta situcaión y ahora nos damos cuenta de que si hubiésemos tenido un tejido industrial que nos hubise aportado el 20% del PIB, en Andalucía el paro sería casi inexistente.

Es lo que pasa en las comunidades autónomas donde el PIB industrial está en esos índices, Si eso hubiese pasado, no tendríamos que ver a nuestros jóvenes de camareros en París o de recepcionistas en los hoteles de Londres como los he visto yo recientemente. No tendríamos que asumir que nuestros hijos se vean forzados a trabajar fuera de España porque no les quede otra salida. No tendríamos que ver cómo el 70% de los estudiantes que terminan una carrera de ingeniería tienen que marcharse de Andalucía y d ellos, el 50% fuera de España. ¿Volverán? A este ritmo, seguro que establecerán sus vidas en esos países y habremos perdido casi una generación completa de jóvenes que podrían haber levantado nuestra región.

Pero no todo está perdido. No todo si somos capaces de mirar con un horizonte más amplio; si somos capaces de pensar a dónde queremos llegar en el año 2030 para recuperar el talento expatriado y nos ponemos a trabajar inmediatamente para conseguir ese objetivo,

A mi entender, el primer paso que hay que dar es poner a la Industria en el estatus más elevado de la Administración de la Junta de Andalucía,y más en concreto, crear la imprescindible Consejería de Industria desde la que promocionar este sector dentro y fuera de Andalucía. Esta Consejería debería asumir las competencias en el desarrollo industrial de Andalucía, competencias que hoy por hoy están más en el área del medio ambiental y de ordenación del territorio (con leyes más restrictivas si cabe que las propias directivas europeas, que impiden el desarrollo de la industria de base).

Esa Consejería tendría que asumir también competencia sobre los costes energéticos para la industria, que están penalizando seriamente a la industria manufacturera andaluza frente a sus competidores de Francia y Alemania con costes inferiores en un 30% y un 40% respectivamente. Y, por supuesto, las competencias que nos van a permitir liderar la transformación digital del sector manufacturero andaluz precisamente con el apoyo del Colegio de Ingenieros Industriales, recientemente elegido por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo para llevar a cabo este proyecto. Y finalmente, con muchas más competencias que han quedado reflejadas en un documento titulado “Iniciativas para el progreso de Andalucía. Estrategias y actuaciones”, elaborado por la Asociación Superior de la Ingeniería Andaluza, donde han aportado ideas los nueve colegios de ingenieros superiores de Andalucía.

En definitiva, ahora que están los políticos pactando para formar un nuevo gobierno en Andalucía, les animo a que hagan una reflexión sobre la necesidad de crear una consejería de Industria para potenciar durante los próximos quince años este sector estratégico en Andalucía, y adoptar esta política como prioritaria para el futuro de nuestra región. De no ser así, muchos tomaremos buena nota de quiénes han sido los responsables de que Andalucía siga estancada en el retraso, no genere empleo cualificado y estable y, lo que más duele, muchas familias veamos cómo nuestros hijos se marcharon un día y nunca más tuvieron oportunidad para volver.

Aurelio Azaña, Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Andalucía Occidental

Abierto el periodo de Call for Papers para participar como ponente en el Congreso ADVANCED FACTORIES

Ya se está preparando la 3ª edición del Congreso Advanced Factories del que el año pasado el Consejo de Ingenieros Industriales ya fue colaborador.

Advanced Factories es la cumbre anual sobre innovación industrial que reúne a los profesionales del sector que quieren conocer lo último en Automatización Industrial, Máquina-herramienta, Robótica junto con las tecnologías que emergen de la Industria 4.0.

Este encuentro profesional congrega el mayor congreso europeo sobre innovación industrial, el Industry 4.0 Congress, en el que expertos de primer orden internacional dan las claves para implementar nuevos modelos de negocio y profundizan en las tendencias tecnológicas más punteras entorno a la Industria Avanzada. El call for papers para participar en este congreso como Speakers ya está abierto a todos los profesionales que quieran enviar su candidatura, por lo que desde el Consejo invitamos a los colegiados a que enviéis vuestras propuestas.

Por otro lado, del 7 al 9 de mayo se celebrará en Madrid la 2ª edición de ChemPlastExpo, la gran semana industrial de Madrid en la que los líderes de las industrias química y plástico ofrecen sus soluciones para las industrias usuarios. En el marco de ChemPlast, tienen lugar el Congreso Europeo de Ingeniería del Plástico y el Congreso de Química Aplicada e Industria 4.0.

Os animamos a participar en estos eventos, de gran interés para nuestro colectivo.

La sexta edición de la Competición Internacional MotoStudent ya está en marcha

La sexta edición de la Competición Internacional MotoStudent ya está en marcha

El periodo de inscripción para equipos estará abierto entre el 28 de enero y el 30 de abril y por primera vez habrá plazas limitadas

La VI edición de MotoStudent, la mayor competición internacional universitaria de motocicletas del mundo ya está en marcha. La nueva edición, correspondiente al periodo 2019-2020, llega avalada por el enorme éxito de su predecesora, que se cerró con el evento final celebrado en el circuito de velocidad de MotorLand Aragón en Alcañiz (Teruel) el pasado mes de octubre. En la última edición de MotoStudent participaron 74 equipos de 17 países y 3 continentes, un 40% más que en la precedente de 2016.

Así, se ha dado a conocer que la inscripción para los equipos que quieran participar en la VI MotoStudent estará disponible a través de www.motostudent.com entre el 28 de enero y el 30 de abril, con la novedad de que en esta ocasión sí habrá limitación de plazas. Los interesados deben apuntar estas fechas y darse prisa para no quedarse fuera de la competición, que volverá a reunir a estudiantes de ingeniería de todo el mundo. Estos deberán diseñar sus motocicletas de competición, construirlas a partir de elementos comunes y, finalmente, probarlas en carrera. Todo este proceso se extenderá durante tres semestres, entre la primavera de 2019 y el otoño de 2020.

Aunque concluya con una carrera de motocicletas, MotoStudent es mucho más que eso. Promovido por Moto Engineering Foundation y TechnoPark MotorLand, es un gran desafío internacional para cientos de jóvenes que van a desarrollar un proyecto en el que aplicarán, como futuros ingenieros y técnicos especializados, los conocimientos adquiridos durante sus años de estudio. También desarrollarán su creatividad y sus habilidades innovadoras, desde la plasmación de un plan empresarial real aplicado al sector industrial hasta la construcción de la motocicleta de competición bajo normativa inspirada en la FIM Moto3. Y lo harán contra otros equipos igualmente cualificados, bajo unos plazos y reglas establecidos.

MotoStudent, que cuenta con el respaldo de las principales marcas de la industria de la motocicleta y la competición es, además, una iniciativa clave para fomentar la formación y la investigación en un sector altamente competitivo en el que los avances tecnológicos son constantes. Representa una posibilidad real de orientar una carrera hacia este campo, como pueden corroborar participantes de ediciones anteriores que hoy trabajan en competición (MotoGP, Fórmula 1 o WorldSBK) o en los departamentos de desarrollo de las primeras empresas del motor, sin olvidar las numerosas startups surgidas a partir de MotoStudent que se abren paso con éxito en el mercado.

Categorías MotoStudent Petrol y MotoStudent Electric

MotoStudent 2019-2020 tendrá una vez más dos categorías, MotoStudent Petrol (para prototipos con motor de combustión interna de 250 cc y 4T) y MotoStudent Electric, para prototipos 100% eléctricos. Culminará con un gran evento final que se celebrará en el circuito de velocidad de MotorLand Aragón en 2020, con el aliciente que supone poder rodar en el mismo trazado en el que lo hacen los mejores pilotos del mundo en las múltiples pruebas que alberga, entre las que destaca el Campeonato del Mundo de MotoGP. Las últimas ediciones han supuesto la consolidación internacional de MotoStudent que, durante todo este tiempo, ha atraído a 3.500 alumnos integrados en 198 equipos de diferentes universidades que han realizado una inversión conjunta de más de 5 millones de euros. El impacto de la competición ha alcanzado 150 países y las visitas, tanto a la web (www.motostudent.com) como a las redes sociales propias, se cuentan por cientos de miles y no dejan de crecer.

Fundación Moto Engineering y TechnoPark MotorLand

La Competición MotoStudent está promovida por el Parque Tecnológico TechnoPark MotorLand y la Fundación Moto Engineering Foundation (Fundación MEF), cuyos patronos son el Instituto Aragonés de Fomento, MotorLand Aragón, Dorna, la Asociación Nacional de Empresas del Sector Dos Ruedas (ANESDOR), la Real Federación Motociclista Española, la Federación Aragonesa de Motociclismo, el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales, la Universidad de Zaragoza y la Confederación de Empresarios de Zaragoza (CEZ).

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info@motostudent.com



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