Miguel Iriberri elegido Presidente de Unión Profesional de Colegios de Ingenieros (UPCI)

La Unión Profesional de Colegios de Ingenieros (UPCI) que nació con el fin de coordinar las actuaciones en temas de interés común de las profesiones tituladas representadas, defender los valores característicos de éstas y promover su perfeccionamiento, celebro ayer...
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Los ingenieros industriales ante la crisis del COVID-19

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Respuestas eficaces a necesidades urgentes

Levante EMV – 21/04/2020.– De esta crisis sanitaria provocada por el COVID-19 nos quedan dos conclusiones: como sociedad, no estábamos preparados para enfrentarnos a la situación y, como gestión, carecíamos de un mapa de riesgos que implementase un plan de...
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Miguel Iriberri elegido Presidente de Unión Profesional de Colegios de Ingenieros (UPCI)

La Unión Profesional de Colegios de Ingenieros (UPCI) que nació con el fin de coordinar las actuaciones en temas de interés común de las profesiones tituladas representadas, defender los valores característicos de éstas y promover su perfeccionamiento, celebro ayer elecciones a sus cargos, siendo elegidos:

El nuevo presidente manifestó su apuesta por el impulso de una Ley de Ingeniería, tan necesaria para todos los profesionales representados por UPCI. Asimismo la consolidación del Cuerpo de Ingenieros del Estado frente a posibles intrusismos, y el apoyo a la implantación del máster integrado, forman parte del trabajo que se llevará a cabo en estos dos años de mandato.

A nivel europeo, como parte de ECEC (European Council of Engineers Chambers), seguiremos alineados en cuanto al papel de los colegios en Europa, la regulación de las profesiones y el acceso a las mismas a través del máster.

Miguel Iriberri agradeció la confianza depositada en él para “dirigir esta organización que aglutina a toda la ingeniería de España” añadiendo que “continuaré con la senda establecida en coordinación con el IIE en aquellas acciones que por sinergia e interés común sea positiva la actuación conjunta”.

 


Jornada Web dirigida a proyectistas: “PLAN PREE: REHABILITACIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS”

Jornada Web dirigida a proyectistas: “PLAN PREE: REHABILITACIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS”

El programa PREE fue aprobado por el Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el pasado 4 de agosto mediante el  Real Decreto 737/2020por el que se regula el programa de ayudas para actuaciones de rehabilitación energética en edificios existentes y se regula la concesión directa de las ayudas de este programa a las comunidades autónomas y ciudades de Ceuta y Melilla

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del IDAE, coordinará y hará el seguimiento de las ayudas, gestionadas por las Comunidades y Ciudades Autónomas, beneficiarias directas de las mismas.

El próximo miércoles 16 de septiembre a las 11:10h, con una duración de 1h.15min, el Gabinete Comunicación IDAE Gabinete Comunicación IDAE impartirá una jornada dirigida a proyectistas, en la que aclararán los requisitos y condiciones para accedere al Plan PREE. Asimismo contaremos con la intervención de nuestro presidente Miguel Iriberri.

INSCRIPCIÓN A LA JORNADA ONLINE

 

Jornada Web dirigida a proyectistas: “PLAN PREE: REHABILITACIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS”

El programa PREE fue aprobado por el Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el pasado 4 de agosto mediante el  Real Decreto 737/2020por el que se regula el programa de ayudas para actuaciones de rehabilitación energética en edificios existentes y se regula la concesión directa de las ayudas de este programa a las comunidades autónomas y ciudades de Ceuta y Melilla

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del IDAE, coordinará y hará el seguimiento de las ayudas, gestionadas por las Comunidades y Ciudades Autónomas, beneficiarias directas de las mismas.

El próximo miércoles 16 de septiembre a las 11:10h, con una duración de 1h.15min, el Gabinete Comunicación IDAE Gabinete Comunicación IDAE impartirá una jornada dirigida a proyectistas, en la que aclararán los requisitos y condiciones para accedere al Plan PREE. Asimismo contaremos con la intervención de nuestro presidente Miguel Iriberri.

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Una sentencia establece que los Ingenieros Superiores sí pueden evaluar edificios

  • La importante sentencia elimina estas restricciones tras el recurso presentado por el COIICV contra un decreto del Consell

Los servicios jurídicos de Serra-Tarazona Abogados han logrado, para el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunitat Valenciana (COIICV), el dictado de una importante sentencia en la que se concluye que no existe reserva legal de actividad a favor de ninguna profesión para realizar los Informes de Evaluación de Edificios (IEE.CV) y que “la reserva legal contenida en la Ley de la Ordenación de la Edificación (LOE), a favor de los Arquitectos Técnicos, afecta únicamente al proceso de construcción de los edificios.

La sentencia que establece, además, que dicha Ley no contiene ninguna mención sobre la emisión de informes técnicos de inspección de edificios de viviendas, ni tampoco puede entenderse incluida, esta actividad, en el proceso de construcción a la vista del contenido del IEE.CV.

De esta forma, se estima el recurso contencioso-administrativo interpuesto por el COIICV contra el Decreto 53/2018, de 27 de abril, del Consell de la Generalitat Valenciana que anula su art. 8.1, al mantener que el mismo contempla “una inmotivada y no proporcionada restricción para que los “técnicos competentes” puedan emitir el Informe de Evaluación de Edificios (IEEV.CV)”.

En el recurso presentado, el COIICV argumentaba que  la referencia al “uso residencial” previsto en el art. 8.1. suponía una reserva de actividad para la emisión de los Informes de Evaluación de Edificios (IEE.CV) a favor de los arquitectos y los arquitectos técnicos que no se encontraba amparada legalmente y, así, lo ha considerado la sentencia.

Tras el resultado de esta sentencia, el decano del COIICV, Salvador Puigdengolas explica que “se trata de un hito muy importante para los Ingenieros Superiores Industriales y en el procedimiento del COIICV, ya que, con esta sentencia, concluye un largo camino que se inició en 2016 con la elaboración y presentación de diversos informes, escritos y recursos ante los órganos correspondientes para modificar ese Decreto en el sentido de la sentencia. Hoy vemos reconocida esta labor a favor de los Ingenieros Superiores Industriales”.

Luciano Azpiazu, elegido Presidente de FAIIE

La Federación de Asociaciones de Ingenieros Industriales de España (FAIIE), celebró ayer 3 de septiembre elecciones a Presidente, siendo elegido Luciano Azpiazu Canivell.

Luciano Azpiazu es Consultor independiente en asuntos energéticos y de movilidad eléctrica y ciudadana, en ejercicio libre de la profesión de Ingeniero Industrial. Asimismo ocupa el cargo de Decano del Colegio de Ingenieros Industriales de Bizkaia, y también presidente del Consejo de Administración de publicaciones DYNA, revista de carácter científico-técnico de reconocido prestigio.

Desde el Consejo de Ingenieros Industriales queremos darle la enhorabuena, deseándole mucho éxito en su nuevo cargo.

Presentación del libro TECNOLOGÍA ¿PARA QUÉ? de Jesús Rodríguez Cortezo

Septiembre es un mes de bienvenidas, un mes para celebrar nuevos proyectos e ideas,  y pese a que la excepcional situación que estamos viviendo impide una presentación en la que poder ver caras amigas, Jesús Rodríguez Cortezo, ex presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales, que ha publicado el libro Tecnología ¿para qué? , nos invita a leerlo introduciéndonos con las siguientes palabras:

El libro comienza con una frase que me ha perseguido a lo largo de bastantes años: Enfrentarse con el concepto de tecnología exige, como primera condición, tomar distancias con la percepción que actualmente se tiene de él. Después de una vida profesional dedicada a la tecnología y vivida en ambientes de intenso contenido tecnológico, no sé si esta conclusión es lúcida o sencillamente absurda, pero sí que me obliga a desarrollarla de alguna manera. Y eso es lo que intento en este volumen.

La preocupación constante es el desconocimiento generalizado por parte de una sociedad de lo que hay detrás de esos bienes tecnológicos que utiliza constantemente en su cotidianeidad. Unos bienes tecnológicos sobreabundantes, de fácil acceso y utilización, de los que se ignora el mundo de complejidad que los hace posibles. Sólo esa ignorancia explica el desapego de la ciudadanía y de los políticos que la representan respecto a los esfuerzos en investigación y desarrollo y las políticas prioritarias que debieran aplicárseles. Por supuesto, no se está hablando sólo, ni en primer lugar, de  políticas presupuestarias, aunque también de éstas.

La sociedad intensiva en tecnología en la que vivimos no surge de la nada, ni de la iluminación de impulsos geniales, sino de una evolución en la historia de la humanidad, una evolución que conviene conocer, con sus puntos de ruptura, el más significativo de los cuales es la sustitución de las fuentes de energía naturales (viento, agua y músculo) por el vapor en la revolución industrial de finales del siglo XVIII.  A partir de ahí, todo se acelera y se hace más complejo. Pero, al mismo tiempo, esa complejidad real ha venido acompañada de unas interpretaciones simplistas que se pueden resumir en la palabra progreso. Un progreso material al que se remite todo y que enmascara el mundo de oportunidades que el conocimiento aplicado estaba abriendo.

Jesús Rodriguez Cortezo

En el origen de este libro está la reflexión sobre la inmensa riqueza de posibilidades que ofrece el desarrollo actual de la tecnología a una sociedad basada en su protagonismo. La primera consecuencia de tal reflexión es la necesidad de desacralizar la idea que se tiene de la tecnología y recuperar su carácter instrumental.  Como instrumento, puede servir a unos u otros fines sociales, muy diversos entre sí como los hechos y la historia ponen de manifiesto, constatación que conduce a preguntarse sobre los criterios de su utilización en las sociedades actuales.

La observación de los espectaculares logros en los más diversos terrenos y de las innumerables ventajas que ha aportado la aplicación del conocimiento a los humanos no impide tomar conciencia de la agudización de las desigualdades entre unas sociedades y otras, e incluso en el interior de las más evolucionadas, así como de la capacidad de destrucción acumulada, y en parte utilizada ampliamente, que esa aplicación ha conllevado.  No parece absurdo, pues, proponer la apertura de un legítimo debate sobre la forma en que se están utilizando las capacidades y potencialidad  de la tecnología y las posibilidades de analizar la conveniencia de generar alternativas a tal forma de utilización.

Por supuesto, no parece necesario decirlo, esta reflexión que se reclama está en las antípodas de cualquier clase de paraíso perdido. Nada más ridículo que las críticas al avance del conocimiento aplicado realizadas desde posiciones tan interesadas como reaccionarias. A lo largo de los siglos XIX y XX se han multiplicado tales críticas desde baluartes religiosos y políticos que en el fondo no eran más que defensas a ultranza de poderes constituidos. Aún en la actualidad se ven estas posturas, por ejemplo en relación con la genética o con el renacer del creacionismo, que producirían risa si no fueran tan peligrosas. Ni una línea se dedicará a ellas.

La reflexión y el debate que se propone serán una reflexión y un debate basados en el conocimiento. Un conocimiento que es un bien en sí mismo, pero que no es portador de valores. Los valores se los asignan los hombres y las mujeres que lo aplican. Este tipo de reflexión es la que encontrará el lector, si es que algún lector hubiere, en estas páginas. Y va siendo hora de decir que simplificación, ingenuidad, e ignorancia también encontrará en ellas, porque el autor es consciente de sus limitaciones. Que se le perdonen y se ignoren en aras de su buena intención.

Resumiendo lo dicho hasta aquí, la línea argumental del libro es una reflexión que, partiendo de la recuperación del carácter instrumental de la tecnología, incida en el que debería ser su papel al servicio del bienestar de la sociedad y considere los desafíos que ello conlleva, para concluir en la propuesta de un amplio debate sobre estos temas. Para ello, se han reunido en este volumen cinco textos, heterogéneos entre sí, que pueden ayudar a la reflexión que se propone.

El primero y más extenso, que da título al conjunto, es un desarrollo del concepto de tecnología, situándolo en el primer cuarto del siglo XXI y relacionándolo con el vivir de los ciudadanos. Se echa la mirada hacia atrás para situar temas clave como la relación entre información y conocimiento o entre ciencia y tecnología, o para introducir ideas no evidentes, como la de incertidumbre. Sobre estas bases, se propone el debate anunciado más arriba.

El segundo  responde a la fascinación que sobre el autor ejercen tres figuras singulares del siglo XX: Kondratiev, Schumpeter y Freeman. Intentaron interpretar la realidad desde posturas poco convencionales y pusieron sobre el tablero mucho material para la discusión. A estas alturas sigue la polémica sobre la pertinencia, o no, de los ciclos económicos largos, pero nadie discutirá que es una polémica inteligente, que ayuda a comprender la realidad y que, sin ellos, no se hubiera producido. Menos discusión hay sobre los sistemas nacionales de innovación introducidos por Freeman, aunque en ocasiones esa falta de discusión no se materialice en la práctica.

El siguiente texto pretende ser un relato de cómo se ha llegado a la sociedad de la información en la que ahora se vive. Una sociedad de la información que puede parecer a los jóvenes, y a muchos no tan jóvenes, como algo natural y que, sin embargo, no lo es, sino que procede de un proceso histórico situado en el tiempo, con sus pasos adelante y atrás, y que en muchos momentos pudo tomar otros derroteros. Esta es una constante de todos los procesos de implantación de tecnologías, y se ha querido ilustrar con una de las que más nos afectan en nuestra vida cotidiana.

El papel de los poderes públicos en el desarrollo de la ciencia,  la tecnología y la innovación, siempre reclamado y no siempre entendido, es el tema del cuarto texto incluido. Se pretende ilustrar la evolución de las políticas públicas aplicadas a estos temas y su relación con la evolución de la política y la economía a lo largo de la segunda mitad del siglo XX.

Finalmente se  concluye con un epílogo situado en la actualidad de la pandemia del COVID 19 y de las previsibles, e incluso imprevisibles, consecuencias que  su paso por el planeta permite intuir.  Alejados tanto del estéril catastrofismo, como de un inane continuismo, el debate al que se debe este libro y que se reclamaba más arriba, parece más necesario que nunca.

Tecnología ¿para qué?  se ha publicado en  papel y en versión digital EPub y está disponible, además  de en su editorial, Visión Libros, en Amazón, Casa del Libro, Google, etc….

El autor

Jesús Rodríguez Cortezo, ingeniero industrial, ha realizado toda su vida profesional en el ámbito de la tecnología avanzada, tanto en el sector público como en el empresarial. Ha representado a España en foros internacionales, y actuado como consultor de Naciones  Unidas en algunos de sus programas, especialmente en América Latina. También ha jugado un cierto papel en las organizaciones representativas de la ingeniería española. Al mismo tiempo, su afición a la historia se ha plasmado en numerosos artículos y textos publicados a lo largo de más de cuarenta años y en algunos  libros sobre la transición española a la democracia, la desaparición de la URSS, o la consolidación de la corona de Castilla. También ha escrito y publicado sobre cine y literatura.

 

 

Estudiar para ser ingeniero industrial es una garantía de empleo

Salvador Galve, decano del Colegio de Ingenieros Industriales de Aragón y La Rioja valora la situación del colectivo al que representa.

Heraldo – 16/08/2020.-

¿Estudiar ingeniería industrial es garantía de tener empleo?

Si nos atenemos a los puros porcentajes, ya vemos que estudiar para ser ingeniero industrial es una garantía de empleo. El ingeniero industrial encuentra empleo con facilidad, pues su tasa de empleabilidad alcanza el 91,7%. Asimismo, su tasa de actividad es del 98,6%, lo que convierte en el perfil de la ingeniería más demandado por su polivalencia y la capacidad de liderazgo en diferentes ámbitos que le permiten gestionar equipos multidisciplinares. En los peores momentos de crisis y desempleo se observa un mayor porcentaje de empleo activo que el promedio de otras profesiones.

 

Ocurre esto desde los años 90.¿No han cambiado tanto las cosas desde entonces?

Diríamos que la ingeniería industrial mantiene el espíritu de sus orígenes y su creación simultánea con la revolución industrial. La carrera se ha ido adaptando al mismo ritmo que lo hacen los cambios tecnológicos. Hay varios factores de éxito: es una carrera generalista que ofrece un gran campo laboral, el actual Máster Universitario de Ingeniería Industrial tiene las atribuciones de poder firmar proyectos; la oportunidad de especializarte en múltiples campos de la tecnología; el ingeniero industrial es un profesional versátil; la remuneración profesional es atractiva, muy por encima del salario medio, y está en constante innovación tecnológica.

Buenas razones.

Precisamente al ser una carrera generalista, con una formación de base muy potente STEM –ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas– en los primeros años, aporta una gran capacidad de aprendizaje para la especialización en un gran abanico de tecnologías aplicadas en su segunda fase.

Pero habrá que especializarse.

Por supuesto y sin ninguna duda. La especialización se ha dado y se sigue dando. No olvidemos que la especialización de la Ingeniería Industrial en el mundo de la electrónica ha dado origen a nuevas titulaciones como las Telecomunicaciones y la Informática. Los ingenieros industriales que tradicionalmente se especializaban en mecánica, electricidad, química, organización… ahora lo hacen además en la industria digital como electrónica, automática y robótica para aplicarlo a la producción, a los procesos y a la logística 4.0. Ahora el reto es mayor, debemos evolucionar todos.

¿Salen de nuestras escuelas de ingeniería el número de profesionales que reclaman las empresas, institutos de investigación y administraciones?

Sí, somos exportadores. Y este es el problema. No podemos dejar que se nos escape mano de obra cualificada. Los ingenieros industriales españoles tienen una buena consideración a nivel internacional. En estos momentos de crisis en los que nuestras empresas están ganando competitividad a base de bajar los sueldos, muchos de los jóvenes sobradamente preparados que acceden a formación y trabajo mejor remunerado fuera del país, ya no pueden volver, ya no vuelven. Debemos evaluar el coste de preparar técnicos para su exportación. Alemania blindó su mano de obra cualificada hace años y superó mejor la crisis anterior. Invertir en Industria 4.0 también es esto. No sirve de nada que existan programas de fomento de tecnologías para la digitalización de las empresas mientras perdemos recursos humanos cualificados tras invertir en su formación.

¿Volveremos a tener una fuga de ingenieros por la crisis del coronavirus como la tuvimos en la crisis económica 2008-2012?

Podría ser y no sería lo deseable. Sin embargo el aspecto de esta crisis está siendo más global que la anterior y el motivo de pérdida de competitividad o de capacidad económica de la ingeniería española frente a otros países, motivo principal de esa migración, no va a ser un factor tan determinante.

¿Cómo afectará la crisis de la covid-19 a los ingenieros?

Es una realidad que el sector industrial es más estable y va a aguantar mejor el envite de esta crisis que otros sectores como el terciario o de servicios. Los planes de contingencia de las empresas industriales en el que han intervenido directamente nuestros ingenieros han sido muy efectivos. Por tanto, apuesto por aumentar la participación de nuestro sector industrial en el PIB frente a otros sectores que ‘no han podido contribuir’ por distintos motivos en la crisis (construcción, servicios…). Espero y deseo que la afección sea mínima, y en nuestro colectivo tenemos la esperanza de que el futuro a medio plazo será esperanzador para la industria y por tanto para la ingeniería industrial.

¿Por qué sigue siendo tan escaso el porcentaje de mujeres que estudia ingeniería, mientras que en otras carreras ya incluso superan a los hombres?

Es cierto que tradicionalmente son otras carreras, como por ejemplo las sanitarias, las que tiene un porcentaje más alto de mujeres. Pero si comparamos con los primeros años de la Escuela Superior de Ingenieros Industriales de Zaragoza de hace ya 40 años, la tendencia muestra una clara evolución en ese proceso. Esto está cambiando. La incorporación de la mujer a la ingeniería empieza a ser un proceso normal y natural.



¿Quiénes forman el Consejo General?


21 COLEGIOS OFICIALES

Todos los Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales en España componen el Consejo General. Cada Colegio da servicio directo a los colegiados de una o varias provincias.

Puedes pulsar en el mapa sobre tu provincia para ir al colegio correspondiente.